qué contrariedad
a veces la tristeza
persiste y no se va
con los poemas
hoy parece un vaciado
un envoltorio inservible
ya sabes, uno de esos días
sé que podría amarte otra vez
sólo tendría que cerrar los ojos
contener la respiración
durante unos veinte segundos
y claro, pensar en ti
escribe cualquier cosa
fírmala con cualquier nombre
con cualquier fecha
ya no estás aquí
quiero... no sé qué quiero
supongo que quiero querer
sólo eso, querer algo
ya sabes, cualquier cosa
lo que sea
a ti, por ejemplo
quiero quererte de verdad
y en colores no muy estridentes
quiero quererte verde
en inmensos lagos verdes
en remansos de verde soledad
y quiero disentir
y ponerme imposible
y que te enfades
también quiero asear el mundo
y dar que hablar
he dicho asear¿eh?
porque quiero un arte limpio, no profesional
para terminar
y esto ya empieza a ser apremiante
quiero que los vivos resuciten
que resuciten de una vez y que sean dignos
aunque no sepan de qué
en definitiva,
te aclaro que quiero volver al principio
y quedarme ahí contigo
esa es mi decisión
quiero quererte en serio
muy despacio
y que todo esté por pasar

tengo miedo a lo desapacible
al miedo, al frío
a darte calor
a darte los abrazos más limpios
a darte hijos que proteger
a darte mi miedo
para que lo extiendas
respira hondo y sonríe
vive blando, resuelto
actúa siempre con elegancia
ya empiezas a saber que esto
en el fondo
sólo es un simulacro
a veces alguien
se hace puerta, ventana
nueva senda
aliento irrespirado

a veces alguien
se hace distancia
callado resplandor
nuestro reflejo
seamos sucios
descarnados, superfluos
resueltos a creer en cualquier poso
en nieblas de ceniza

seamos gentiles, hermosos
las manos siempre extendidas
hacia ese otro cielo

mientras tanto
seamos decididamente sucios
gravosos, malquistados
como un ayer persistente

para ser un buen ángel
un ángel razonable
debería aprender a caminar
de arista en arista
por la timidez del aire
hasta caer rodando
como un granizo triste
y elocuente
ser ese humo delgado
que se abate en ti
cuando ni siquiera sabes
si es algo lo que sientes

me duele pensar:
1. que no tengo alas con que cubrirte
2. que mis manos son demasiado pequeñas
para ser un ángel

si el miedo fuese algo
sería cielo deshecho
lluvia de esquirlas
o punzón de hielo
una ajorca de palabras incumplidas
en tu pie desnudo
y la certeza de saber
que el miedo sería verte
si el miedo fuese algo


en ti
codicio esa callada
maraña de los cuerpos
la asfixia oculta
el llanto vivo y goteado
un rímel de puertas doradas
de habitaciones sin número

en ti
codicio penumbras, fuegos
risas, el perfil de otros ojos
de otras vidas

en ti
cada pequeño crimen

aquí

yo también estuve aquí
entre llagas y costras
y el desnudo consuelo
de algún nombre olvidado

estuve aquí
en esta eternidad reseca
en este inacabable desahucio

sí, yo también estuve aquí
y recuerdo que un día
aquí mismo
yo también supliqué