ayúdame a sellar
todas las puertas
de este viejo purgatorio
para arder en abrazos
y mirar cada llama
como el alquimista entorna
un infierno a lo lejos
sabiendo que ahí está
dorada, inalcanzable
y siempre presente
desaparecerán los gusanos
y el ataúd
y la tierra se asombrará
al ver que dentro
ya no hay ningún cadáver

joseph roth
para mí no hay sábados
ni domingos
ni lunes
sólo días que se empujan
en perfecto desorden

jean-paul sartre, aprox
algún día de estos
saldré de casa
y visitaré la ciudad
los dos seguimos erguidos
en esta tierra inhóspita

percy b. shelley
no, amor
yo no te engaño
es mi mano, la diestra
posada sobre biblias
sobre textos sagrados
que jura por un mundo
de muertes renovadas
y por cuanto demonio
se derrama en la tierra
y así me escandaliza
embriaga tus axilas
de sombríos olores
y me empuja a soñar
día tras noche
en labios, lunas rojas
y tú
otro edén encarnado
a diario nos persuadimos
de nuestra felicidad
para poder levantarnos
y asearnos y vestirnos
y engullir el primer bocado

thomas bernhard