¡a ver si paráis de hacer ruido
con los corazones!

la cuervo
si no estás seguro de tu mujer
finge al menos
estar seguro de ti

el cerco de beatrice
quédate ahí
cose tu muñeco de piel
poro a poro
y no olvides apagar la luz
cuando te vayas
vaciar todo un mar
caminar entre algas
y nubes de gaviotas
hasta perderme
después soñar distante
que me florecen manos, peces
labios azules
y alcanzo alguna isla
algún olvido
grilletes, cerrojos, mentiras
y un tibio vacío
bebo de tu boca
palabras que me atraviesan
gotas de lava ardiente
y no hay orillas
ya no queda nada en mí
de mí
quiero darte un lecho
y un beso
y un rezo
quiero darte, y darme
para qué nos queremos