debo admitir
que sólo un carácter
excepcionalmente detestable
puede llegar a desavenirse
con su mujer imaginaria
sobran los días
el tiempo, la vida
entre algas y remolinos
siempre es un buen lugar
para ahogarse
lo recogerán con esos ganchos
de hurgar en las rocas
lo sacarán del agua
desgarrándole el costado, los muslos
hablarán del orzán y sus corrientes
-hacen así, como dos huevos...
se ríen, tiene gracia, sí
pero al ver que me acerco
callan, fuman sin mirarme
es el respeto de los hombres
ahí estoy, abotargado
como un burgués de sobremesa
que aún respira y se aferra
y le da miedo soltarse
variaciones sobre dickinson

entonces un puntal se quebró
de razonable óxido
y me desplomé muy adentro
y en mi caída
golpeaba un mundo
y luego otro
hasta acabarlo todo
en un instante
entonces me miró y dijo:
-escucha ¿sabes por qué
aún no estás con esa mujer?
porque hay una ley que prohíbe
estar con la mujer que amas
¿entiendes?

seguía mirándome
con esa molesta insistencia
de los que reconocen tu herida
pero no había niños correteando
ni pájaros ni gatos
ni bosques frondosos
ni un mar con su oleaje
y sus embarcaciones
y un trágico naufragio
ni el más pequeño riachuelo
ni siquiera el inapreciable zumbido
de alguna luciérnaga
a veces resulta muy difícil
encontrar una buena distracción

nací antes de tiempo
que es signo evidente
de una decidida estupidez
te imagino en tu isla
como una venus callada
entre el azul y el nácar
extendiendo otra capa
de leche corporal
con esa tristeza distraída
que sólo es ternura
echada a perder
sí, yo también
quiero todo, pero
muchísimo más

variaciones sobre chéjov

una casita modesta y melancólica
de aspecto virginal
delicada como un encaje
y tan ligera
que me siento capaz
de llevarla a otro lugar
con mis propias manos
igual que una vela encendida
para que tú la apagues