recuerda nuestros sueños
nuestros miedos
yo te conté el mío
ya ves,
ahora se ha cumplido
y aquí estoy sin abrazo
y un tanto ridículo
pero eso duele menos
prueba a llorar
a ver si se pasa
he oído decir que lo importante no es lo que sientes, que lo verdaderamente importante es lo que piensas. y en alguna ocasión he hecho la prueba, y he despreciado mi sensibilidad, y he despreciado mis sentimientos, y mis mohines poéticos, y este -sentir para los demás- y después me he puesto a pensar. y me pongo a pensar fríamente, objetivamente. y al poco rato de estar pensando así, siempre acabo empozado en -la inutilidad de todo- y sólo pienso en la absoluta inutilidad de todo, y en que todo es inútil, y no salgo de eso. y también he oído decir, o lo he leído por alguna parte, que la única razón de nuestra existencia es encontrar a alguien, o encontrar algo, lo que sea, que nos proporcione esa -sensación de sentido- y yo había encontrado a esther, a mi pequeña asíntota -mi más pequeña y querida asíntota- y aunque esther me hubiese abandonado tan pronto, y con tanta ligereza y despreocupación, podía considerarme muy afortunado de haberla conocido y de haberla estrechado entre mis brazos, y de sentir durante unas cuantas semanas, apenas dos meses, el universo entero y vivo fluyendo por mis venas...

el afinador de habitaciones
quién mira atrás
cuando todo está
por ocurrir
corre, no te detengas
aún hay tiempo de inventar
nubes, sueños, amaneceres
dice que tus pies son dos palomas
blancas y desnudas
aleteando a su alrededor
así que corre
vuela a su lado
a inventar la belleza
que yo soy español
yo no necesito que me protejas
¿entiendes?
que yo me baño en sangre
para no inventar
de qué sirve
versificar la alegría