yo también te escribo poemas absurdos
y también los rompo
el otro día, por ejemplo
quería decirte que ya está
que se acabó
que ya no me interesas
y me salió otra cosa
a veces esos recuerdos
se hacen herrumbre
que rasga nuestras sienes
y no nos deja ir
sólo las personas inteligentes
y sensibles
te harán sufrir
adecuadamente
variaciones sobre rilke

esa cercanía
y no saber qué decirnos
y sonreír al vacío
a los arabescos de la alfombra
al hueco azul de la ventana
y comportarnos así
como dos niños que no se conocen
y se ven obligados
a jugar juntos
en la misma habitación
poética

yo solo
en mí
sin importarme nada
sin importarle a nadie
ser éter, nada
cualquier cosa
excepto esta repugnancia
de carne, hueso y pluma
quiero beberte entera
como se bebe un río
o un mar en calma
amé casi sin pensar
sin ninguna convicción
como se ama a lo lejos
un tiempo desapacible
quiero que me vivas
y me pienses
y me sientas
y me dejes
decías que la belleza se desvanece
y ya no retorna
decías que lo habías leído en schiller
o en otro alemán
¿te acuerdas?
estabas cosiendo un botón

hoy es uno de esos raros días
de alegría equívoca
sí, también los hay
tan lentos
tan pausados
qué desasosiego
tengo catarro
y soledad
y frío
y ayer casi te echo de menos
así era al alba
la más cálida naturaleza
de pájaros petinflados
y entibiados cristales
así era antes
de que esa noche líquida
se me derramara tan turbia
tan oscura
entre las manos
y qué tristes las noches
y las vidas deshechas
y las camas deshechas
y los cuerpos ¿verdad?
qué tristes los cuerpos