variaciones sobre rilke

esa cercanía
y no saber qué decirnos
y sonreír al vacío
a los arabescos de la alfombra
al hueco azul de la ventana
y comportarnos así
como dos niños que no se conocen
y se ven obligados
a jugar juntos
en la misma habitación

1 comentario:

  1. O saber lo suficiente
    pero no decirlo
    para no sufrir

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