nana

así es el más dulce naufragio
cuando alejo tu barco
y acojo entre mis brazos
la caricia de tu pelo
y esa piel que arde en susurros
para no despertarte

desnuda está la noche
las luces parpadean de sueño
duerme, perla
tu cabeza en mi pecho
rebosa helados y atardeceres
y soles que vienen a apagarse
en blandas llamas de color castaño 
yo no
  
no quiero distraerte
quiero traerte aquí para que veas
elevarse en llamas los deseos
sobre antiguas torres de falsa hiedra
sobre nubes mal pegadas
cayendo sin peso
mientras los labios arden y se encienden
y deslumbran ociosos avenidas enteras
cúbrete bien los ojos, protégete
hay colores que queman como agujas
hay un verde prendido en cada esquina
y párpados anegados de un llanto seco
pero yo no
yo no juego a extraviarte en mitad de las horas
yo no juego a encontrarte
vaciarme de ti
y olvidarte