fastidio

cómo escapar de mí
y abandonarme
dejarme también yo
otra piel seca junto al camino
de aquella salamandra moteada

guardaba un cementerio para todos esos besos
que mueren en los labios
guardaba costras, llagas, desengaños
odios propios que me renacían
fardos cansados

ahora voy de un lado a otro de mí
me recorro inútilmente
ya no tropiezo
soy el cuarto vacío que se alquila a un extraño
soy ese mismo extraño que me toma medidas
y chasquea la lengua
soy su fastidio 

2 comentarios:

  1. Muy bien expresado. Espero que utilices ese cementerio para enterrar lo que ya es solo lastre, y no te demores en el dique seco.
    Un saludo.

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