lo que yo daría

bueno, y aquí estoy, sí
aquí estoy pensando en ti
y en lo que daría por hablar contigo
ahora mismo daría un brazo
y una pierna
y un año de vida, o dos
qué me importa
si ya nadie los vive
y hasta le entregaría mi alma al diablo 
y juro que no exagero ¿eh?
sí, pequeña mía
qué no daría yo por ti
por escuchar tu voz
por otro -no lo sé...
pero siempre estás tan ocupada
y yo también
estoy tan sumamente ocupado
todo el tiempo pensando en ti
y en los brazos y piernas y años de vida
y en las almas que se lleva el diablo
y otra vez en ti
y en ti y en ti y en ti
y en cómo crece el vacío
cuando lo llenamos de cosas
 

1 comentario:

  1. Acabo de terminar el afinador de habitaciones y su lectura me ha causado una profunda impresión. He escrito un comentario en mi blog, Raíz en las tinieblas (http://anafidalgo-raizenlastinieblas.blogspot.com.es, por si te apetece pasarte). Enhorabuena y gracias por los intensos miomentos.

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