nuestra señora de la perla


                                                                                  

porque insultaste a mi virgen
y le llamaste puta y zorra
y te escapaste riéndote
ahora no me concede nada

entro en la iglesia de san jorge
introduzco mi moneda
y enciendo velas automáticas
tan frágiles como yo
tan incapaces
que me siento en la penumbra
a sollozar y pedir cosas
siempre lo mismo
y mi virgen nada
ni siquiera me mira

creo que deberías recapacitar
y solicitar su merced
y desenfadarla
yo estoy convencido de que va a perdonarte
porque ella es buena y sin pecado
y subió al cielo incorrupta ¿sabes?
entre miríadas de arcángeles alados

en cambio, nosotros
tú y yo, pequeña mía
no tenemos más que esto
nunca iremos a otro cielo
ni muertos

No hay comentarios:

Publicar un comentario